El Síndrome del pie diabético está provocado por la Diabetes Mellitus, más conocida como diabetes. Es por definición, un pie de riesgo, debido a que se produce una pérdida de sensibilidad en los pies y/o una afectación de la circulación sanguínea lo que hace más fácil que puedan aparecer heridas que se compliquen y no cicatricen con normalidad.

Además del control metabólico de la enfermedad, es fundamental la prevención mediante exploraciones periódicas para detectar e intentar corregir los factores que hacen que un pie de riesgo sin lesiones pase a ser un pie diabético ulcerado.

Al igual que la diabetes, hay otras enfermedades que afectan la vascularización del pie. Estas son: arteriosclerosis, aterosclerosis, insuficiencia venosa, insuficiencia arterial, aguda o crónica, etc. Estos pies reciben también la calificación de pie de riesgo, ya que cualquier callo o herida son susceptibles a complicaciones.

Para ello se recomienda a estos pacientes con pies de riesgo que realicen revisiones periódicas y ante cualquier adversidad acudir al podólogo.